EVOLUTION

Durante las primeras décadas del desarrollo del vehículo de motor, por su eficiencia energética, simplicidad, suavidad, pulcritud, robustez y prestaciones, el vehículo eléctrico convivió con el motor de explosión e incluso lideró algunos de los principales territorios. A principios del siglo XX, ciudades como Nueva York, Londres y París se poblaban de silenciosos carruajes eléctricos como exponente y sinónimo de innovación tecnológica al servicio del progreso.

 

Ya en 1899, el mítico vehículo 100% eléctrico "nunca satisfecho" ("jamais contente"), pilotado por el ingeniero belga Camile Jenatzy, superó los 100 km/h, propulsado por dos motores de 25Kw alimentados por la energía eléctrica almacenada en baterías de fulmen, en conjunto capaces de producir 64cv de potencia.

 

Para muchos, resulta un movimiento incontenible que nunca debió detener su desarrollo, para otros, los modelos de negocio que actualmente proporciona el vehículo eléctrico van justificando la transición.

 

De cualquier manera, lo que la comunidad internacional reconoce es que la quema masiva de combustibles fósiles, también para el transporte, es insostenible y ahora, más que nunca, la ingeniería al servicio de la innovación y desarrollo sostenible permite avanzar hacia la independencia de los combustibles fósiles.

 

Con la decidida incorporación de los fabricantes tradicionales de automóviles a la fabricación y comercialización de automóviles 100% eléctricos, cero emisiones, y la adaptación de los marcos regulatorios, cada vez más proclives a sancionar la contaminación del aire en defensa de la salud pública, los vehículos 100% eléctricos están experimentando un renacimiento sin precedentes.

 

EVOLUTION Electric Car Club dedica sus esfuerzos a la promoción de la generación renovable de energía y del vehículo 100% eléctrico, por su determinante papel catalizador en el cambio de paradigma energético aplicado al transporte de personas y mercancías por carretera.